Naturalizar la soledad
¿Es posible naturalizar la soledad?
Mejor formulado: no percibirla ni siquiera como tal, sino como algo más difuso (un vacío, ansiedad o exceso de productividad). No nos sentimos solos aunque lo estemos, o quizás lo sentimos pero nos distraemos rápido. Tolerar la sensación de soledad implica un monto importante de angustia; pero la angustia es, también, el desencadenante del cambio. Inmersos en estímulos que no logran colmarnos de sentido pero al menos parecen aliviar, por un momento, esa molesta sensación de no sentirnos vinculados con otros seres humanos, nos cuesta asumirnos solos en el desierto de gente (1). Creo que esto sucede por varios motivos, que intentaré esbozar a continuación.