La imposibilidad de salir de la escena

En las instituciones educativas hay situaciones que se repiten pero que no deberían naturalizarse. Un compañero de clase pregunta por un alumno que dejó de asistir, nadie puede responder, y un silencio se apodera del aula.

De esa escena parte el artículo que publiqué en Controversias en Psicoanálisis de Niños y Adolescentes, la revista de APdeBA. Lo que intenta pensar es por qué ciertas configuraciones del mundo digital, sin ser causa del acto, dificultan que una vivencia se transforme en experiencia psíquica compartida. Lo novedoso no es lo ocurrido sino lo que continúa ocurriendo. La escena no termina, no se olvida, no queda atrás.

El texto distingue tres formas de la agresión digital, la circulación, la sustracción y la fijación, y encuentra en ellas una misma estructura, la ausencia de un otro al que dirigirse. La agresión escolar tradicional tenía rostro, lugar y hora. Estas no. No se puede pelear con una circulación.

Desde ahí, el pasaje al acto aparece menos como deseo de muerte que como intento de interrumpir una vivencia que no termina, y la función de los adultos, también la analítica, es ofrecer un espacio donde lo vivido pueda encontrar destinatario.

El artículo completo está en acceso libre en la revista → https://www.controversiasonline.org.ar/articulos_revista/la-imposibilidad-de-salir-de-la-escena/

Connell, H. (2026). La imposibilidad de salir de la escena. Controversias en Psicoanálisis de Niños y Adolescentes, (39), 77–83.

Si estás atravesando un momento difícil, o conocés a alguien que lo esté, el Centro de Asistencia al Suicida atiende gratis en el 135 desde CABA y GBA, y en el 0800 345 1435 desde todo el país.

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